Lo que alguna vez en Tecomán fue una alternativa real de inclusión laboral para personas con discapacidad, madres solteras, adultos mayores y jóvenes en situación vulnerable, actualmente permanece frenado entre trámites inconclusos y promesas políticas que, hasta ahora, no han pasado del discurso.
Moisés Jacobo Mendoza, presidente de la asociación civil “Abriendo Espacios”, lamentó que el proyecto aún no haya podido concluir su registro ante la Junta de Asistencia Privada, un paso fundamental para acceder al subsidio anual destinado a instituciones que trabajan con sectores vulnerables.
Recordó que el proceso comenzó antes de la pandemia, cuando la asociación avanzó formalmente en los requisitos necesarios y logró completar 2 de las 3 acreditaciones exigidas. Sin embargo, la llegada del Covid-19 paralizó la última etapa y dejó en pausa la posibilidad de formalizar el acceso a recursos. “Ya íbamos avanzados, solo faltaba una última acreditación, pero todo se frenó con la pandemia”, explicó.
Aunque después de la contingencia sanitaria el proyecto logró sostenerse por un tiempo más, la caída en ventas y la ausencia de respaldo económico terminaron por hacer insostenible su continuidad.
“Abriendo Espacios” operaba a través de un esquema productivo donde se elaboraban y comercializaban escobas, generando ingresos para diversos sectores que pocas veces encuentran oportunidades laborales estables. Según Jacobo Mendoza, el proyecto mantenía una producción semanal de entre 40 y 60 escobas, cifra que reflejaba tanto la aceptación del producto como la viabilidad social de la iniciativa.
Más allá de una actividad comercial, aseguró, se trataba de una propuesta de inclusión tangible que beneficiaba directamente a personas que suelen enfrentar mayores barreras económicas. Sin embargo, pese a que varios actores políticos se han acercado ofreciendo intervenir o gestionar la conclusión del trámite ante la Junta de Asistencia Privada, el dirigente señaló que ninguna de esas promesas se ha traducido en resultados concretos.
Sin mencionar nombres, expresó que han escuchado múltiples ofrecimientos, pero en los hechos el proyecto sigue sin el respaldo institucional necesario para volver a operar.
A pesar del desgaste, Moisés Jacobo insistió en que su interés sigue siendo que “Abriendo Espacios” pueda retomarse, no como un proyecto personal, sino como una herramienta comunitaria que vuelva a abrir oportunidades para quienes más lo necesitan. “Lo importante no es quién lo encabece, sino que vuelva a funcionar y ayude”, sostuvo.
Mientras tanto, el caso deja sobre la mesa una realidad frecuente para muchas asociaciones: iniciativas con impacto social comprobado que, más allá del entusiasmo, siguen dependiendo de trámites detenidos y apoyos que suelen quedarse en buenas intenciones.
