En la Escuela Secundaria “Adalberto Torres Gaytán”, ubicada en la colonia Bayardo, en los límites de Tecomán con el municipio de Armería, la materia de Artes Visuales ha dejado de ser solo una asignatura complementaria para convertirse en una herramienta formativa que está impactando de manera directa en la conducta, el manejo emocional y hasta el rendimiento académico de las y los estudiantes.
Así lo afirmó la profesora de Artes Visuales, Alejandra Judit Aguilar Rodríguez, quien destacó que la implementación de la pintura dentro de las actividades escolares ha contribuido a disminuir notablemente los índices de violencia entre adolescentes, al ofrecerles un espacio de expresión emocional y canalización de conflictos.
“La pintura lo que hace es que baja los índices de violencia en los chicos, muy marcados que tenemos en estos espacios. De hecho, los índices de reportes han disminuido muchísimo a partir de implementar la pintura”, explicó.
De acuerdo con la docente, uno de los cambios más notorios ha sido la manera en que los alumnos proyectan sus emociones a través del color y el trazo. Señaló que al inicio muchos jóvenes mostraban patrones agresivos, tanto en la intensidad de sus líneas como en la selección cromática, lo que refleja tensiones personales o familiares. “Empezamos con un trazo muy rígido, los colores eran muy violentos. Hasta ahora los resultados que hemos tenido con sus trazos más suaves han liberado más estrés. Los colores los han ido cambiando, ya son tonos más pasteles”, detalló.
Aguilar Rodríguez sostuvo que las artes visuales han influido en otras áreas del desempeño escolar, al mejorar la concentración, disminuir la ansiedad y fortalecer la disposición hacia otras materias. “Ellos bajan este estrés y se concentran más”, señaló, al estimar que el impacto positivo puede superar incluso el 80% en algunos grupos.
Uno de los proyectos más representativos ha sido la creación de murales escolares, iniciativa que no solo permitió a las y los estudiantes desarrollar habilidades técnicas, sino también participar en espacios de reconocimiento académico. “Hubo un proyecto que se hizo de murales. Con estos murales se participó en las narrativas docentes del año 2025-2026 y fuimos acreedores a la medalla precisamente con estos proyectos”, indicó.
El respaldo de madres, padres de familia y comunidad también ha sido fundamental para consolidar ese trabajo, ya que gracias a ese apoyo se logró obtener recursos para caballetes, lienzos y materiales, fortaleciendo así la infraestructura del área.
“Hemos obtenido mucha conexión con la comunidad, porque también las mamás ven el resultado que tienen en sus hijos en casa, de que las artes los han apoyado bastante”, comentó.
La respuesta estudiantil, dijo, ha sido tan positiva que incluso grupos que no reciben actualmente la asignatura han solicitado integrarse a las clases, lo que refleja el interés creciente por este espacio creativo.
Además de pintura, el programa ha evolucionado hacia otras disciplinas como serigrafía, grabado en linóleo y diseño de murales, brindando a las y los jóvenes conocimientos prácticos que pueden convertirse en herramientas para el autoempleo o en bases para estudios posteriores.
“Ellos ya van preparados para que lo apliquen en casita, para que apoyen por fuera”, explicó la maestra, al destacar que también se fomenta el aprendizaje de cálculo de materiales, combinación de colores y procesos técnicos.
En un municipio como Tecomán, donde muchas escuelas enfrentan desafíos relacionados con disciplina, violencia o desmotivación, la experiencia de la Escuela Secundaria “Adalberto Torres Gaytán” es muestra de cómo la educación artística puede convertirse en una vía efectiva para fortalecer la salud emocional, la convivencia escolar y la formación integral de los jóvenes.
