Con actividades que combinaron tradición, convivencia familiar, inclusión y trabajo comunitario, abril se consolidó como un mes de intensa labor para el Patronato Pro Educación Especial al Niño Tecomense, encabezado por su presidenta, Esperanza Hernández, quien expresó su agradecimiento a todas las personas, instituciones y familias que hicieron posible una agenda dedicada a fortalecer causas en favor de niñas, niños y jóvenes con discapacidad.
Durante abril, el Patronato impulsó y participó en diversos eventos con causa que no solo promovieron la recaudación y el apoyo social, sino que también visibilizaron la importancia de construir una comunidad más empática e incluyente.
Uno de los momentos más significativos fue el Jaripeo con Causa realizado en Rancho Martell, una jornada que reunió a familias tecomenses en torno a la tradición charra, pero también a una causa social enfocada en la educación especial.
En ese evento destacó de manera especial la participación de la Escaramuza Charra Corazón Valiente, reconocida como la primera escaramuza integrada por jóvenes con síndrome de Down en el estado de Colima, perteneciente a Rancho Martell y al Centro Equino Didáctico Rancho Martell.
La agrupación representó un símbolo de inclusión dentro de la charrería, demostrando que la disciplina, el amor por las tradiciones mexicanas y el trabajo en equipo pueden abrir espacios donde históricamente parecía haber barreras.
Esperanza Hernández reconoció el respaldo constante de Rancho Martell y del Centro Equino Didáctico, destacando que su colaboración ha permitido generar experiencias de aprendizaje, confianza y desarrollo para las y los beneficiarios del patronato.
Asimismo, abril también fue escenario de “Érase una vez: La Pasarela Inclusiva”, un evento que reunió a familias, colaboradores y ciudadanía en un ambiente de alegría, convivencia y sensibilidad social.
La presidenta del Patronato destacó que esa actividad fue mucho más que una pasarela, pues se convirtió en un espacio donde niñas, niños y jóvenes pudieron mostrarse, convivir y ser acompañados desde el respeto, la dignidad y el cariño, reforzando el mensaje de que la inclusión debe vivirse todos los días.
Hernández agradeció también el respaldo de colaboradores, creativos, patrocinadores y voluntarios que sumaron esfuerzos en cada detalle, desde la organización hasta la ambientación, haciendo posible que cada evento se transformara en una experiencia significativa para las familias.
A través de esos encuentros, el Patronato Pro Educación Especial reiteró su compromiso con la promoción de espacios seguros, participativos y formativos, donde las personas con discapacidad y sus familias encuentren respaldo, oportunidades y comunidad.
Finalmente, Esperanza Hernández invitó a la población a mantenerse cercana a las actividades del patronato y seguir sus proyectos, galerías y próximas iniciativas a través de su página oficial en Facebook, Patronato Pro Educación Especial al Niño Tecomense IAP, donde se comparte el trabajo realizado en favor de una sociedad más humana e incluyente.
“Abril terminó, pero el compromiso sigue”, destacó el patronato al cerrar un mes que dejó claro que cuando la solidaridad, la inclusión y la voluntad se unen, el impacto puede transformar vidas.
