El encuentro “Hilando cuidados, bordando nuestra voz”, realizado en el jardín principal de Santiago, en Manzanillo, se convirtió en un espacio de escucha, empatía y construcción de comunidad entre mujeres, explicó en una entrevista la diputada local Andrea Naranjo.
La legisladora señaló que ese tipo de actividades buscan ir más allá de lo simbólico, al propiciar entornos donde las mujeres puedan compartir sus experiencias y generar redes de apoyo.
“Cuando las mujeres nos unimos, no solo compartimos historias, tejemos redes de apoyo, fuerza y transformación”, expresó.
De acuerdo con Naranjo, el evento reunió a mujeres de distintas edades que participaron en dinámicas de bordado colectivo, una actividad que, dijo, funciona como punto de encuentro para dialogar y fortalecer vínculos.
“Es un espacio para escucharnos, para acompañarnos y para construir comunidad desde lo cotidiano”, explicó.
La diputada destacó que el encuentro también permitió compartir con las asistentes parte del trabajo que se impulsa desde el Congreso del Estado en favor de las mujeres, particularmente en temas relacionados con bienestar, igualdad y generación de oportunidades.
“Reafirmamos nuestro compromiso de seguir impulsando acciones que generen bienestar y más oportunidades para las mujeres”, señaló.
Naranjo subrayó que el evento se realizó en el barrio de Santiago, lugar donde creció, como parte de una estrategia de trabajo cercano con la ciudadanía. “Para mí es muy importante regresar a mi comunidad y construir desde el territorio”, dijo.
Finalmente, indicó que esos espacios buscan consolidar redes de sororidad y organización social, como base para avanzar hacia entornos más justos, seguros e incluyentes.
“Seguimos construyendo juntas espacios más justos, seguros y llenos de sororidad”, concluyó.
