Exigen reformas a ley de autismo y una inclusión real en Colima, más allá de actos simbólicos


En el marco del Mes del Autismo, que se conmemora en abril, el director de la Fundación Mexicana de Autismo Tato, Víctor Manuel Villalobos Chávez, pidió respetar el decreto que establece iluminar de azul los espacios emblemáticos del estado, pero, sobre todo, impulsar reformas a la Ley para la Atención de Personas con Autismo en el Estado, a fin de garantizar una inclusión efectiva y no solo la realización de actos simbólicos.

Indicó que, desde la anterior legislatura, la fundación ha insistido en la necesidad de actualizar dicha normativa, considerando las condiciones actuales de niñas, niños, adolescentes, jóvenes y personas adultas autistas.

Señaló que no basta con organizar eventos conmemorativos si estos no se traducen en políticas públicas reales. “La invitación es a que no solo se hagan actos bonitos para decir que se trabaja por el autismo. Si las autoridades aseguran que existen todas las condiciones, esperamos que eso se refleje en la disminución de casos de discriminación en las escuelas”, expresó.

Villalobos Chávez subrayó que las autoridades deben ir más allá del cumplimiento de una efeméride y enfocarse en garantizar los derechos de las personas autistas.

Añadió que la Fundación Tato cuenta con diversas propuestas para reformar la ley estatal, la cual fue impulsada por la propia organización y aprobada en 2017.

Recordó que la fundación tiene más de 30 años de trabajo en el tema y que, según un estudio realizado en conjunto con el Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz, en 2017 había entre 6 mil y 9 mil personas autistas en Colima. No obstante, la Secretaría de Educación reporta la atención de apenas 470 estudiantes con esa condición, lo que representa entre el 5 y el 10% de la población estimada.

“¿Dónde están los derechos del 90 o 95% restante? Es una comunidad que ha sido invisibilizada porque el autismo no siempre es evidente a simple vista, sino que se manifiesta en la conducta y la comunicación”, señaló.

Asimismo, destacó que la Fundación Tato ha ofrecido capacitación gratuita a docentes para mejorar la atención educativa de personas autistas, sin que hasta ahora haya sido aceptada por las autoridades.

Finalmente, advirtió que la inclusión no puede seguir tratándose como un elemento decorativo. Citó que la UNESCO establece que la educación inclusiva implica identificar y eliminar barreras para garantizar el acceso y la participación plena de todas las personas. “Si la escuela no integra, si excluye o confunde inclusión con tolerancia pasiva, entonces no hay inclusión, hay simulación. La paciencia no sustituye la formación docente, los apoyos ni un trato digno”, concluyó.

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