La directora del Instituto del Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable (Imades), Angélica Jiménez, informó que el Gobierno del estado solicitó a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) realizar evaluaciones técnicas más rigurosas sobre el impacto ambiental del proyecto portuario previsto en la Laguna de Cuyutlán, particularmente por los riesgos que representa para los manglares, los islotes y las actividades pesqueras y acuícolas de la región.
La funcionaria explicó que el proyecto no fue cancelado, sino que se encuentra en pausa administrativa, luego de que la autoridad federal determinara que la empresa promovente modificó de manera sustancial el planteamiento original durante el proceso de evaluación de impacto ambiental, lo que obligó a detener el trámite y solicitar una nueva presentación integral del proyecto.
Jiménez detalló que, conforme al resolutivo emitido por Semarnat, el promovente presentó inicialmente un proyecto para ser evaluado en una zona específica de la laguna; sin embargo, posteriormente planteó una redistribución del puerto hacia otra área del Vaso II, con implicaciones distintas sobre los islotes y ecosistemas, lo que en la práctica constituyó un proyecto distinto al originalmente sometido a análisis.
Ante esa situación, la Semarnat determinó que no podía continuar con la evaluación en curso y solicitó que el proyecto sea reformulado y vuelto a ingresar para iniciar nuevamente todo el procedimiento, incorporando estudios técnicos más profundos y específicos.
Entre los requerimientos planteados por la autoridad ambiental federal, la titular del Imades destacó la necesidad de precisar los impactos al manglar, luego de que se identificara la posible afectación de 222 hectáreas, así como establecer medidas claras de mitigación, compensación y manejo de riesgos, incluidos escenarios como derrames de combustibles y afectaciones a los vasos III y IV de la Laguna de Cuyutlán.
Asimismo, señaló que se solicitó ampliar los análisis sobre las repercusiones sociales y productivas del proyecto, particularmente en comunidades aledañas y sectores pesquero y acuícola, a fin de garantizar que cualquier desarrollo portuario tenga el menor impacto ambiental posible.
Angélica Jiménez subrayó que el Gobierno del estado ve con buenos ojos la postura de la Semarnat y reiteró que desde Colima también se ha insistido en que la evaluación sea estricta y técnicamente sólida, ya que en la zona se desarrollan proyectos de conservación ambiental que no deben verse comprometidos por obras de gran escala.
Finalmente, destacó el papel de la academia y la ciudadanía para elevar el nivel del debate ambiental y adelantó que el Imades se mantendrá vigilante ante una eventual nueva presentación del proyecto, además de trabajar de manera coordinada con autoridades de Jalisco, con el objetivo de homologar criterios ambientales en el desarrollo de patios de contenedores y centros logísticos vinculados al crecimiento del puerto de Manzanillo, en una región cuyo impacto –reconoció- ya trasciende el ámbito estatal y se ha convertido en un asunto de alcance regional.
