Llama abogada de Tecomán a informarse antes de casarse y evitar un conflicto legal


Flores, serenatas, anillos y promesas. El 14 de febrero es una de las fechas favoritas para comprometerse o dar el siguiente paso en pareja. Sin embargo, entre el romanticismo y la emoción, pocas veces se habla de algo igual de importante: bajo qué reglas económicas se va a vivir el matrimonio.

La abogada Teresa Trejo, de Tecomán, advirtió que casarse no es solo un acto simbólico o religioso, sino también un contrato civil que genera derechos y obligaciones, especialmente en lo relacionado con los bienes y el dinero. “Es importante que las parejas elijan de manera informada el régimen patrimonial, es decir, la forma en que van a manejar sus bienes durante el matrimonio”, explicó.

En México existen principalmente 2 opciones: bienes mancomunados (sociedad conyugal) o separación de bienes. En el caso de los bienes mancomunados, lo que se obtiene durante el matrimonio -casa, vehículos, negocios, ahorros- pasa a formar parte de un patrimonio común, sin importar quién haya generado el ingreso. Si en algún momento hay divorcio o fallecimiento, esos bienes deben dividirse conforme a lo establecido.

Trejo señaló que ese esquema puede ser especialmente relevante cuando uno de los cónyuges se dedica principalmente al hogar y al cuidado de los hijos, ya que reconoce como parte del patrimonio común todo lo que se haya construido durante la unión.

Por otro lado, en la separación de bienes cada persona conserva como propios los bienes que adquiere y también responde individualmente por sus deudas. Ese régimen ofrece independencia económica y evita que uno tenga que hacerse responsable de compromisos financieros del otro.

No obstante, la abogada advirtió que pueden presentarse desequilibrios cuando uno de los esposos deja de trabajar para dedicarse al hogar, mientras el otro continúa generando ingresos.

En esos casos, la ley contempla mecanismos de protección. “Existe la posibilidad de solicitar una compensación económica si hubo un desequilibrio evidente, y hay criterios judiciales que permiten reclamar hasta el 50% del valor de los bienes adquiridos durante el matrimonio, aun cuando se haya elegido separación de bienes”, explicó Teresa Trejo.

Además, existen otras figuras legales que protegen a las personas dentro del matrimonio, como el derecho a recibir alimentos, pensión compensatoriaderechos hereditarios y medidas de protección en casos de violencia familiar.

Trejo subrayó que hablar de esos temas antes de casarse no significa desconfianza, sino responsabilidad. “El matrimonio no solo es una institución afectiva; también tiene consecuencias legales. Informarse es una forma de protegerse ambos”, indicó.

En una fecha donde abundan las declaraciones de amor eterno, la especialista recomendó que las parejas también conversen sobre su realidad económica, proyectos profesionales y expectativas a futuro antes de elegir cómo formalizar su unión.

Recalcó que el 14 de febrero puede ser para celebrar el amor… pero también para comenzar una vida en común con claridad, acuerdos y previsión.

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