A casi 5 años de que se anunciara una reforma para dotar de autonomía, presupuesto y certeza jurídica a la Comisión General para la Protección Integral del Ejercicio Periodístico del Estado de Colima (COPIP), el organismo continúa sin renovarse y permanece acéfalo desde julio de 2021.
La discusión sobre el futuro de la comisión resurgió luego de que en 2021 integrantes de la COPIP calificaran como “un avance” la reforma a la Ley de Protección al Ejercicio Periodístico que sería aprobada por el Congreso del Estado, mediante la cual el organismo sería transformado en un organismo público descentralizado con personalidad jurídica, patrimonio propio y autonomía técnica, operativa, presupuestaria, de decisión y de gestión.
En aquel momento, Francisco Orozco Buenrostro, entonces presidente de la COPIP; Arnoldo Delgadillo Grajeda, secretario ejecutivo; y Francisco Javier Arreola Medina, asesor legal y representante de la Comisión de Derechos Humanos del Estado, reconocieron que la iniciativa no era la reforma ideal, pero sí la viable políticamente.
“Esta reforma a la Ley de Protección al Ejercicio Periodístico no es la deseable, pero es la posible; se deberá seguir pugnando para lograr que la COPIP sea un órgano autónomo a nivel constitucional”, señalaron.
La propuesta buscaba resolver uno de los principales problemas que enfrentó la comisión desde su creación: operar sin presupuesto propio y con una existencia jurídica limitada, pues el organismo estaba contemplado en un reglamento, pero no contaba con el respaldo suficiente en la ley. Sin embargo, la reforma nunca se consolidó.
Meses después, el 2 de marzo de 2022, el entonces expresidente de la COPIP, Francisco Orozco Buenrostro, hizo público que el organismo había quedado sin posibilidad de renovación desde que concluyó el periodo de sus integrantes el 15 de julio de 2021.
En un posicionamiento público, acusó que las nuevas autoridades estatales no atendieron el tema ni impulsaron un mecanismo para garantizar la transición institucional de la comisión.
“Lo anterior no se pudo llevar a cabo debido a que las actuales autoridades estatales se negaron en todo momento a tocar el tema y sólo decidieron darle largas al asunto”, señaló entonces.
Orozco recordó que desde la primera integración de la COPIP se buscó impulsar reformas que garantizaran independencia operativa, presupuesto y certeza jurídica, sosteniendo acercamientos con diversas legislaturas y promoviendo alternativas legales para consolidar el organismo.
La iniciativa impulsada en la pasada legislatura, promovida por la entonces diputada Remedios Olivera Orozco, planteaba convertir a la comisión en un organismo público descentralizado. No obstante, la propuesta generó críticas entre periodistas y actores políticos que consideraban insuficiente ese modelo y exigían una autonomía constitucional plena.
Finalmente, aunque la reforma fue aprobada por el Congreso, nunca fue promulgada por el entonces gobernador José Ignacio Peralta Sánchez, por lo que quedó sin efectos.
El resultado fue que la comisión quedó sin renovación formal de sus integrantes y sin una ruta clara para su reactivación.
La COPIP fue creada durante la administración estatal anterior como un mecanismo de protección para periodistas y defensores de la libertad de expresión. Entre sus funciones estaban la atención de agresiones contra comunicadores, la emisión de medidas de protección y el acompañamiento institucional en casos de vulneración al ejercicio periodístico.
A la fecha, el organismo continúa sin integración formal, sin presupuesto y sin actividad pública conocida, mientras permanece pendiente una reforma que permita definir su futuro y garantizar la existencia de un mecanismo de protección para periodistas en Colima.
