A explicó que integrantes de la Asociación de Médicos Veterinarios en Pequeñas Especies del Estado de Colima (AMVEPECO) han identificado casos sospechosos en mascotas y, tras el análisis de muestras, algunos han resultado positivos a esa plaga, lo que confirma que el problema se encuentra presente en el entorno cercano.
Señaló que la principal recomendación para la población es revisar constantemente a sus animales de compañía y atender de inmediato cualquier herida o lesión que pudiera convertirse en un punto de infestación.
“Sí hay que preocuparnos, pero sobre todo ocuparnos. No es para generar alarma, sino para crear conciencia. Cualquier herida o situación extraña que se observe en una mascota debe ser revisada por un médico veterinario”, indicó.
Doria Torres explicó que también se han reportado casos en zonas cercanas de Michoacán, particularmente en el área de Coahuayana, por lo que la vigilancia debe mantenerse activa tanto en animales domésticos como en especies de producción.
El veterinario recordó que el gusano barrenador se desarrolla a partir de una mosca que deposita sus larvas en heridas abiertas. Una vez ahí, los gusanos penetran los tejidos vivos y pueden causar lesiones severas si no son detectados y tratados oportunamente.
Advirtió además que esa afectación no es exclusiva de los animales, ya que también puede presentarse en seres humanos, especialmente en personas con heridas expuestas o en pacientes que permanecen postrados y requieren cuidados constantes.
“Es un problema que puede afectar a cualquier especie, incluso al ser humano. Por eso es importante vigilar las heridas y mantener una adecuada higiene y atención médica”, señaló.
Respecto a la capacidad de respuesta ante esa situación, Doria Torres consideró que los médicos veterinarios cuentan con los conocimientos necesarios para identificar posibles casos y activar los protocolos correspondientes.
Explicó que actualmente, cuando se detecta una gusanera sospechosa, los profesionales toman muestras y las reportan a las instancias competentes para determinar si se trata efectivamente de gusano barrenador o de otro tipo de infestación derivada de condiciones inadecuadas de manejo o cuidado.
El especialista recordó que esa plaga permaneció bajo control durante décadas gracias a campañas sanitarias y mecanismos biológicos implementados a nivel nacional; sin embargo, consideró que diversos factores permitieron su reaparición y expansión en algunas regiones del país.
Finalmente, hizo un llamado a la población para no ignorar la presencia de larvas o gusaneras en heridas de animales o personas y buscar atención profesional inmediata. “Si alguien detecta alguna gusanera o larvas en una herida, debe reportarlo de inmediato a un médico veterinario o acudir a los servicios de salud. Lo importante es detectar los casos a tiempo y evitar que el problema siga creciendo”, concluyó.
