El abandono de actividades habituales, el aislamiento repentino y la pérdida considerable de peso pueden ser señales tempranas de consumo de fentanilo entre jóvenes, advirtió el criminólogo clínico Jorge Luis Cuevas Macías.
El especialista explicó que esa droga afecta directamente el sistema nervioso central, provocando somnolencia, cansancio constante y relajación extrema, además de cambios visibles en el comportamiento y en el estado físico de quienes la consumen.
Comentó que padres y madres de familia deben mantenerse atentos si sus hijas o hijos dejan de convivir con la familia, pasan demasiado tiempo encerrados en sus habitaciones, muestran desinterés por la escuela o el deporte, o presentan cambios bruscos de conducta.
“El fentanilo es hasta 50 veces más potente que la heroína y más de 100 veces más fuerte que la morfina, por eso representa un riesgo tan grave”, señaló.
Cuevas Macías indicó que una de las características más visibles en consumidores es la postura inclinada del cuerpo al permanecer de pie, situación que incluso ha provocado que en algunas regiones se le conozca como la droga zombie.
Añadió que, aunque esta sustancia fue creada originalmente para uso médico, actualmente circula de manera ilegal y suele mezclarse con otras drogas, principalmente metanfetamina, para aumentar el nivel de adicción.
Detalló que el fentanilo puede encontrarse en distintas presentaciones dentro del mercado ilegal, entre ellas pastillas de colores, goteros y láminas.
Finalmente, recomendó fortalecer la comunicación familiar y no minimizar cambios físicos o emocionales en adolescentes y jóvenes, pues podrían representar señales de una posible adicción.
