En el marco del Día de Concientización sobre las Autolesiones, el comisionado estatal de Salud Mental y Adicciones, Guillermo Blanco Govea, dio a conocer que la edad de mayor vulnerabilidad de dicha situación se puede presentar desde adolescentes de 11 años hasta jóvenes de 24.
“Desafortunadamente se ha denominado de manera despectiva, como cutting, que se traduce como corte, eso ha causado que muchos de los padres de familia o las personas que se enteran de alguien que se ha estado autolesionando o cortando, expresen que es con el afán de llamar la atención, que quieren manipular o es un chantaje, y lo desestiman”, expresó.
Sin embargo, señaló que es una situación muy importante, pues los casos han sido cada vez más frecuentes; hay análisis comunitarios que indican que entre el 13 y el 20% de la población pudo haber sufrido en algún momento de su vida autolesiones.
“El pico inicial es a los 14 años, el segundo pico es entre los 20 y 24 años, esto significa población joven”, mencionó.
Guillermo Blanco resaltó que existe 4.5 veces más riesgo de que cometa un intento de suicidio alguien que se está autolesionando y 1.5 veces más riesgo de cometer suicidio que cuando no se tiene esta problemática, por lo cual debe tomarse muy en serio.
Explicó que la autolesión no es solamente cortarse, es cualquier acto de lesión que origine daño en el tejido, ya sea de la piel o de una mucosa, abarca corte, contusión, raspadura, quemadura y mutilación, y se está analizando si se incluye la intoxicación por alguna sustancia, aunque esta queda en otro grado de autolesión con una tentativa de suicidio, que casi siempre ocurres en los intentos de quitarse la vida.
El comisionado estatal recomendó a padres de familia estar muy atentos a sus hijas e hijos y que, de presentarse la situación, tomarlo con toda la importancia que merece, no reaccionar de manera impulsiva mediante el castigo o el regaño, validar situación y tratar de identificar qué pudiera estar sucediendo.
“En el caso de las autolesiones hay muchos factores involucrados, preguntarle por qué le pasó eso, qué estaba sintiendo en ese momento, qué está pensando; porque hay trastornos emocionales que van ligados, como la depresión, la ansiedad, problemas de conducta como TDH, inclusive autismo, por la reacción impulsiva puede haber autolesión, tal vez no tan consciente; y hay otras condiciones como desregulación emocional, personas que no tienen medidas de afrontamiento para poder sobre llevar la tristeza, el enojo o la ira”, explicó.
De igual manera, refirió que casi siempre hay situaciones de contexto, las autolesiones casi siempre están asociadas a problemas personales, familiares o sociales, “el ciberbullying es un factor de riesgo, el bullying que se vive por medio de los pares o compañeros, también es otro factor de riesgo y la disfunción familiar”.
Destacó que la violencia intrafamiliar es un factor importante para las autolesiones, presenciar una situación de conflicto entre mamá y papá, como gritos y agresiones físicas, les genera a las y los hijos un estado de vulnerabilidad emocional, e incluso pueden sentirse culpables, muchos creen que son la causa de los problemas de los padres, eso genera una teoría del autocastigo, generar un reforzamiento negativo para tratar de aliviar una emoción no agradable y generan algo más consciente, que es el dolor.
“El dolor es algo más consciente, sabes dónde te duele, y la situación emocional no sabes ni por qué, ni dónde te duele, pero te sientes muy mal; y también quieren cambiar la situación y quieren tratar de olvidarla a través de las autolesiones”, señaló Guillermo Blanco.
Sobre las señales de alarma, refirió los cambios de hábitos y gustos, “si mi hija o hijo de últimas fechas para acá se viste con ropa larga, no muestra sus muñecas, sus extremidades superiores, no quiere ponerse short o prenda corta, hay que estar muy pendientes, porque son las áreas donde mayormente se hace las autolesiones”.
Además, las y los menores o jóvenes pueden presentar irritabilidad, aislamiento, cambio repentino de humor y abandono de actividades que antes disfrutaba.
Finalmente, resaltó que es importante recurrir a ayuda de un profesional, como un psicólogo o psicóloga.
