Encuentran jóvenes internos de Colima, nuevas oportunidades con la lectura


En un salón del Instituto Especializado en la Ejecución de Medidas para Adolescentes (IEEMA), un grupo de jóvenes discute sobre suicidio, adicciones o salud mental. No es una terapia ni un juicio. Es un taller de lectura.

Durante varios meses, 10 adolescentes privados de la libertad en Colima participaron en “Leer para aprender”, un programa impulsado por la Universidad de Colima para fortalecer habilidades de comprensión lectora, redacción y pensamiento crítico, con un resultado inesperado: la producción de podcasts en los que ellos mismos reflexionan sobre los problemas que atraviesan muchos jóvenes.

El director del instituto, Carlos Ramsés Navarrete Zamora, explica que actualmente el centro alberga a 10 adolescentes de entre 15 y 18 años, todos inscritos en procesos educativos que van desde alfabetización hasta bachillerato.

“Es el primer convenio que se firma con la Universidad de Colima para desarrollar este taller. Fue de gran relevancia y sobre todo de gran beneficio para los jóvenes internos”, señala.

El proyecto se desarrolló entre mayo y diciembre, con el objetivo de mejorar las competencias de lectura, análisis y expresión escrita de los adolescentes, mediante el trabajo con textos de divulgación científica y ejercicios prácticos.

Leer para comprender el Mundo

La profesora Yarmilet Romero Melchor, responsable del programa, explica que el taller buscó ir más allá de la lectura tradicional. Los jóvenes analizaron textos, elaboraron resúmenes, organizaron ideas y discutieron temas complejos que forman parte de la vida de muchos adolescentes. “Se lograron mejoras muy palpables en su capacidad de lectoescritura: lectura más fluida, mayor confianza para participar y mejor redacción de textos”, comenta.

Como actividad final, los participantes produjeron 2 series de podcast: “Somos chavos”, con 5 episodios realizados por el grupo de menores, y “Rompiendo el tabú”, con 4 episodios producidos por los jóvenes mayores.

Cada episodio dura alrededor de 20 minutos y aborda temas como el amor, las adicciones, el suicidio o los centros de rehabilitación. Pero lo más importante es que las reflexiones nacen desde la experiencia de los propios jóvenes.

Queremos que otros adolescentes escuchen

Uno de los participantes, de 18 años, cuenta que el taller le ayudó a mejorar su ortografía y a comprender mejor el uso de los acentos, las comas y los puntos.

“Creo que es algo importante porque mucha gente tiene faltas de ortografía. Aquí aprendí cómo escribir mejor y cómo leer bien”, dice.

Pero el podcast le dejó algo más: la oportunidad de compartir su historia. “Creo que podemos darles una lección a otros adolescentes para que no se desvíen de ese camino”, explica.

Otro de los jóvenes, de 21 años y estudiante de sexto semestre de bachillerato, encontró en el proyecto una forma de hablar de temas que normalmente se evitan. “Muchas veces por pena o por el tabú uno no habla de lo que le pasa. Compartirlo puede ayudar a otros jóvenes”, comenta.

Educación para la reinserción

El proyecto surgió de un convenio de colaboración entre la Universidad de Colima y el instituto, con el propósito de fortalecer los procesos de reinserción social mediante la educación.

Para María Guadalupe Berber Corona, directora general de Tecnologías Informacionales de la Universidad, el programa demuestra que la lectura puede convertirse en una herramienta de transformación.

La experiencia también permitió observar cambios en los jóvenes: mayor seguridad al hablar, mejor comprensión de textos y más capacidad para expresar ideas.

En el aula, las instrucciones ya no necesitan repetirse varias veces; los estudiantes identifican ideas principales, argumentan y participan con más confianza.

Además del taller, el instituto destaca otro hecho relevante: 2 adolescentes internos concluirán su bachillerato dentro del centro este año, algo que anteriormente no había ocurrido.

En muchos casos, los jóvenes terminaban su proceso antes de terminar la preparatoria. “Ahora van a concluir su educación media superior aquí en la institución”, señala Navarrete Zamora.

Mientras tanto, en los podcasts que produjeron, sus voces viajarán mucho más lejos que las paredes del instituto.

Quizá alguien los escuche en otra ciudad o en otro país.

Y quizá también, en algún lugar, otro adolescente escuche esas historias y decida tomar un camino diferente.

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