Aunque jóvenes de Cerro de Ortega continúan viajando a Estados Unidos para trabajar temporalmente en empresas agrícolas, las condiciones que encuentran ya no son las mismas de años atrás y, en algunos casos, los gastos de hospedaje y transporte corren ahora por cuenta de los propios trabajadores, reduciendo las ganancias que obtienen durante su estancia.
En una entrevista, el presidente de la Junta Municipal de Cerro de Ortega, Daniel González, reconoció que los contratos continúan siendo una alternativa laboral para habitantes de esa comunidad eminentemente agrícola, principalmente entre los meses de enero y marzo, con estancias que pueden prolongarse durante 8 o 9 meses.
Explicó que algunos trabajadores llevan años vinculados con las mismas empresas y regresan cada temporada, incluso recomendando a otros jóvenes para incorporarse a esos empleos, por lo que existe una dinámica de contratación que se mantiene año con año.
Sin embargo, también reconoció que las condiciones han cambiado. Mientras anteriormente las empresas ofrecían a los trabajadores beneficios como hospedaje y transporte sin costo, actualmente existen casos en los que esos servicios ya son cobrados, lo que termina reduciendo el ingreso que obtienen durante su estancia.
“Ya no es el Norte que decían antes”, resumió el presidente de la Junta Municipal al referirse a la situación que enfrentan actualmente los jornaleros.
A ello, dijo, se suma el incremento en el costo de vida en Estados Unidos, por lo que el dinero que obtienen durante los meses de trabajo ya no representa lo que en años anteriores. “Ya no tienen las mismas ganancias”, señaló para enseguida explicar que, aunque algunos trabajadores todavía encuentran condiciones favorables, varían dependiendo de la empresa con la que sean contratados.
González consideró que, pese a ese escenario, para muchos jóvenes la posibilidad de trabajar temporalmente en Estados Unidos continúa representando una oportunidad, por lo que les recomienda aprovechar esos meses de trabajo para generar patrimonio y no regresar únicamente con el dinero gastado.
Explicó que suele aconsejar principalmente a los jóvenes solteros: “Yo les digo a los amigos que tengo, a los jóvenes, que si tienes la oportunidad de crecer, aproveches; trata de hacer algo, una casa, un solar que compres, entonces es una propiedad”.
De esa manera, señaló, aunque las condiciones laborales en Estados Unidos ya no sean tan favorables como hace algunos años, el trabajo temporal puede seguir representando una oportunidad para que los jóvenes de Cerro de Ortega mejoren sus condiciones de vida y construyan un patrimonio al que puedan regresar.
El fenómeno refleja también la fuerte relación que Cerro de Ortega mantiene con la actividad agrícola, tanto dentro como fuera del país: mientras algunos jóvenes buscan oportunidades laborales en el campo estadounidense, otros regresan posteriormente a la comunidad para continuar con sus actividades.
Los contratos, indicó, continúan registrándose año con año y algunos trabajadores ya cuentan con empresas que los esperan en cada temporada; sin embargo, afirmó que las nuevas condiciones y los mayores gastos han reducido el atractivo económico que este tipo de empleo tenía para los jornaleros de la comunidad.
