El comisionado estatal de Salud Mental y Adicciones, Guillermo Blanco, informó que Colima logró reducir de manera significativa su incidencia de suicidios en los últimos años, al pasar del sexto lugar nacional en 2021 al lugar 26 en la actualidad, de acuerdo con las tasas por cada 100 mil habitantes.
El funcionario explicó que el tema de la salud mental cobró especial relevancia tras la pandemia de Covid-19, debido a las secuelas emocionales que enfrentaron muchas personas por la pérdida de familiares y otros efectos derivados de la emergencia sanitaria.
“En 2021 estábamos en sexto lugar a nivel nacional y ahora estamos en el lugar número 26. Incluso los datos preliminares indican que podríamos mejorar todavía más nuestra posición”, señaló.
Blanco Govea atribuyó esa reducción a las estrategias de prevención, sensibilización y atención implementadas por el Gobierno del estado, entre ellas la ampliación de servicios especializados en salud mental y el fortalecimiento de la atención comunitaria.
Destacó que actualmente la población cuenta con diversos mecanismos de apoyo, como la atención a través del número de emergencias 911, la Línea de la Vida, módulos de salud mental instalados en unidades médicas y servicios especializados en los Centros Comunitarios de Salud Mental y Adicciones (Cecosama) ubicados en Colima, Tecomán y Manzanillo.
Asimismo, señaló que se fortaleció la cobertura de atención psiquiátrica en hospitales de Manzanillo, Tecomán, Ixtlahuacán, el Hospital Regional Universitario y el Hospital Materno Infantil.
El comisionado resaltó también la creación de las Brigadas Móviles de Salud Mental y de brigadas comunitarias, implementadas desde 2022 para dar seguimiento a personas con riesgo suicida o que presentan algún trastorno mental que requiere atención continua.
“Lo importante es que las personas sepan a dónde acudir cuando enfrentan una crisis emocional y que exista un seguimiento oportuno para quienes presentan conductas suicidas o requieren atención especializada”, expresó.
Finalmente, indicó que la disminución en las tasas de suicidio refleja el impacto de una estrategia integral que combina prevención, atención médica, acompañamiento psicológico y trabajo comunitario.
