La hipertensión arterial es una de las enfermedades más comunes y el estrés representa uno de sus principales factores de riesgo, advirtió la doctora Claudia Morones, directora de la Unidad de Medicina Familiar No. 16 del IMSS.
Explicó que la presión arterial puede elevarse de manera normal ante situaciones de estrés o cuando el organismo requiere una respuesta rápida; sin embargo, cuando permanece alta de forma constante se desarrolla la hipertensión arterial.
Indicó que, si este padecimiento no se atiende oportunamente, puede derivar en complicaciones graves de salud, por lo que exhortó a la población a acudir a las unidades médicas para revisarse la presión arterial.
La doctora Claudia Morones señaló que en muchos casos la hipertensión no presenta síntomas, lo que provoca que las personas no acudan al médico porque aparentemente se sienten bien. No obstante, algunos pacientes pueden presentar dolor de cabeza, zumbido constante en los oídos, vértigo, mareos, palpitaciones o la aparición de “lucecitas” en el campo visual.
“Como a veces es silenciosa, lo importante es tomar conciencia y acudir a las Unidades de Salud para checarnos la presión, ya que es la única manera de detectar la hipertensión”, expresó.
Asimismo, destacó la importancia de la prevención mediante hábitos saludables, como disminuir el consumo de sal y alimentos procesados con alto contenido de sodio, ya que éste puede favorecer el incremento de la presión arterial.
Añadió que realizar ejercicio de manera regular también ayuda a prevenir este padecimiento, pues el sedentarismo incrementa el riesgo de hipertensión, al igual que el sobrepeso, la obesidad, el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol.
“Pero sobre todo el estrés; creo que es el factor más importante que genera hipertensión, el nivel de estrés que manejamos”, enfatizó.
Finalmente, exhortó a las y los derechohabientes a revisarse la presión arterial ante cualquier sospecha o síntoma. Precisó que no es necesario contar con cita médica, ya que en cualquier Unidad de Medicina Familiar el personal de enfermería puede realizar la toma de presión y, en caso de detectar niveles elevados, apoyar para agendar una consulta médica lo antes posible e iniciar tratamiento, dependiendo de cada caso.
